Nuestro Hogar

Todo empezó con la idea de un proyecto, la idea fue madurando a lo largo de más de cuatro años, nos han gustado desde siempre los gatos y habíamos tenido algunas experiencias con gatos criollos y persas, pero queríamos encontrar una raza que se ajustara un poco más a nuestro ritmo de vida y gustos personales, buscábamos la elegancia felina y agilidad del gato común europeo, pero sin tener que lidiar con su continuas escapadas y la gran cercanía a un gato más salvaje, nos encantaba la parsimoniosa compañía de los persas, pero tendían a ser un poco esquivos y dentro de las razas, no son las más saludables o fuertes. Así que  luego de leer mucho, indagar, conversar con criadores, veterinarios y felinófilos, encontramos la raza Ragdoll. Fue amor a primera vista, no sólo por su apariencia (fenotipo) sino también por su tamaño, docilidad, elegancia, fortaleza y sobretodo la ternura y el apego que está raza tiene con sus humanos.

Después de mucho esperar llegó nuestra primera princesa, Minerva, desde Argentina, gracias a Adriana Elia (Illari Misi Wasi), que ha sido nuestra mentora y guía en este hermoso camino, días después llegó Ferrel, desde México del criadero de Greta de la Llave (Misi Agash Ñawi), quien con sus consejos y amabilidad completó así nuestra primera pareja.

Somos miembros de FIFE(Federation Internationale Feline), nuestro afijo es CO*DIELIZ.